jueves, 27 de mayo de 2021
TRAIDORES A LA REPÚBLICA
domingo, 16 de mayo de 2021
HISTORIA DE AYER
Los historiadores llaman Historia Actual al estudio
del periodo del pasado más próximo al presente, habitualmente los últimos
treinta o cuarenta años. De este periodo, la memoria se confunde con la
Historia porque aquellos que vivieron en ese tiempo lo pueden contar hoy. Para
ellos, los acontecimientos históricos son recuerdos personales. Si no me
creéis, preguntad a vuestros padres sobre el gobierno de Felipe González, o
sobre la fotografía de las Azores que se hizo Aznar. Recordarán con facilidad,
también, el inicio de la Crisis Económica de 2008, la llamada Gran Recesión.
Bueno, en realidad, de esto probablemente también te acuerdes tú.
En 1982, el Partido Socialista ganaba las elecciones
generales y su secretario general, Felipe González, fue elegido presidente del
gobierno. Culminaba la Transición y la democracia se consolidaba
definitivamente. No había vuelta atrás. Felipe González gobernó el país durante
catorce años, nada más y nada menos. “A España no la va a reconocer ni la madre
que la parió” dijo un eufórico Alfonso Guerra cuando se constituyeron las
Cortes después de las elecciones.
Y esas palabras fueron ciertas. La década y media
que va desde 1982 hasta 1996 supuso un salto adelante para España en numerosos
ámbitos: la economía, la sociedad y las relaciones internacionales. España se
convirtió en un país desarrollado y moderno y pudo mostrar al mundo entero
cuánto había cambiado desde la muerte del dictador en 1975. Claro está, el
gobierno de Felipe González también tuvo sombras, entre ellas la corrupción.
Poco después de llegar al poder, el PSOE hizo lo que
había prometido: convocar un referéndum sobre la permanencia de España en la
OTAN, la Organización del Tratado del Atlántico Norte. España había ingresado
en esta organización militar poco antes, durante el gobierno de Calvo Sotelo y
el PSOE se opuso a su ingreso. Ahora, en el gobierno, Felipe González pidió el
sí a la permanencia. Y ganó el SÍ. Así cambian las cosas cuando uno está en el
poder.
En 1986, España entró en las Comunidades Europeas,
la futura Unión Europea. Por fin, España se sumaba al tren de la modernidad. En
el Palacio Real de Madrid, Felipe González firmó meses antes el tratado de
adhesión. El ingreso del país en el club europeo era la culminación de muchas
esperanzas y anhelos y, también la garantía de que no había marcha atrás.
España había dejado de ser la marginada, la diferente.
Años después, los españoles pudieron mostrar sus
logros al mundo en dos acontecimientos planetarios que se celebraron en 1992:
la Exposición Universal de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona. La
primera línea de ferrocarril de alta velocidad, el AVE, que unía Madrid y
Sevilla, supuso un hito y evidenció la modernidad de España.
También los Juegos Olímpicos de Barcelona, que
fueron un éxito organizativo. Estuvieron plagados de momentos emocionantes,
como el desfile del equipo olímpico español cuyo abanderado fue el príncipe
Felipe (hoy rey Felipe VI) o el encendido del pebetero. El momento en el que el
arquero lanzó la flecha que encendió la llama del estadio olímpico permanece
imborrable en la memoria de todos cuantos lo presenciaron.
En 1996, se produjo de nuevo el relevo en el
gobierno. Por primera vez, ganó las elecciones el Partido Popular, un partido
de centro derecha liderado por José María Aznar. Se consolidaba de esta forma
la alternancia en el poder que pasaba, ahora, de la izquierda a la derecha.
El país no sólo vivió éxitos, también miedo. El
terrorismo etarra no dejó de golpear a los españoles. El punto de inflexión fue
el verano de 1997. ETA secuestró al joven concejal de Ermua, Miguel Ángel
Blanco, con el objetivo de chantajear al gobierno. Amenazaron con matarlo si el
gobierno no trasladaba a los presos de la banda a las cárceles del País Vasco.
El gobierno no cedió y los terroristas cumplieron su amenaza. Miguel Ángel
Blanco fue asesinado. Este crimen hizo que los vascos, por primera vez,
superaran el miedo y rechazaran a ETA. Fue el Espíritu de Ermua.
En 2002, España acogió una nueva moneda: el Euro.
Una moneda común en toda Europa que simbolizaba la concordia en el Viejo
Continente. Era la garantía de la paz. Era también el tiempo de las vacas
gordas, del auge de la construcción y del crecimiento económico desenfrenado.
Poco tiempo después, Aznar decidió unir los destinos
de España a los planes de George Bush y Tony Blair. En la famosa foto de las
Azores, los tres mandatarios decidieron invadir Iraq, como parte de la Guerra
Contra el Terrorismo lanzada por EE.UU. después de los atentados del 11 de
septiembre de 2001.
El 11 de marzo de 2004 fue el día de la infamia. Varias
bombas explotaron en cuatro trenes de cercanías que entraban en las estaciones
de Madrid. Causaron 192 muertos. Fue el mayor atentado terrorista de la
Historia de España, perpetrado por yihadistas de Al-Qaeda. El terrorismo
islamista golpeaba a España. No era la primera vez, y desgraciadamente tampoco
fue la última. En 2017, Barcelona y Cambrils también sufrieron ataques con
estas características.
Tres días después de los atentados de marzo de 2004
se celebraron elecciones generales y los socialistas volvieron a recuperar el
gobierno, ahora liderados por José Luis Rodríguez Zapatero. La legislatura se
caracterizó por los grandes avances en política social, que convirtieron a
España en pionera, por ejemplo, en el matrimonio homosexual. También se aprobó
una nueva ley del aborto y un cheque bebé, para ayudar a las familias con los
hijos.
El crecimiento económico se truncó en septiembre de
2008, con la quiebra del banco estadounidense Lehman Borthers. Dice el dicho “Cuando América estornuda, Europa se constipa”
y buen catarro cogió España en aquel momento. El desempleo aumentó hasta
niveles desorbitados. Numerosos bancos estuvieron al borde de la quiebra.
Muchas empresas cerraron y la industria de la construcción, uno de los motores
de la economía del país, se fue a pique. Prima de Riesgo, Rescate, Troika u
Hombres de Negro se convirtieron en términos muy usados entonces.
Al mismo tiempo, los españoles también disfrutamos
de alegrías y satisfacciones. En el verano de 2010, la selección española de
futbol ganó su primer mundial. ¿Quién dijo que los españoles nunca íbamos a
ganar una gran competición en fútbol? Y en 2011, ETA, acosada por la policía y
desacreditada completamente, decidió anunciar el final del terrorismo. Se
disolvería en 2018.
También en 2011, El Partido Popular volvió a ganar
las elecciones y Mariano Rajoy se convirtió en Presidente del Gobierno. A la
grave crisis económica, que no aflojaba, se sumaron escándalos de corrupción
política y el desprestigio de las instituciones del Estado. Surgieron nuevos
partidos políticos, como Podemos y Ciudadanos, que ofrecieron alternativas al
bipartidismo tradicional.
En junio de 2014, el rey Juan Carlos abdicó la
corona en su hijo, el príncipe Felipe. El nuevo rey fue proclamado por las
Cortes el 19 de junio de 2014. “Una Monarquía renovada para un tiempo nuevo”
afirmó en su discurso de proclamación.
Pero los problemas continuaron, ahora en Cataluña,
donde, desde 2015, el independentismo ganó fuerza. Incluso se llegaron a
organizar varios referéndums de independencia que fracasaron. El último
precipitó la suspensión de la autonomía de Cataluña por parte del gobierno de
Mariano Rajoy y el encarcelamiento de los miembros de la Generalitat que no se
habían fugado. Eran ecos del pasado.
En 2018, por primera vez en la Historia de España,
salió adelante una moción de censura. El gobierno de Mariano Rajoy fue
derribado y Pedro Sánchez, secretario general del Partido Socialista, ocupó la
presidencia del gobierno. La inestabilidad se mantuvo, no obstante. Se
celebraron elecciones generales en abril de 2019 y se repitieron en noviembre.
Finalmente, en enero de 2020 se produjo otro acontecimiento histórico en la
democracia española: vio la luz el primer gobierno de coalición, integrado por
el PSOE y Podemos.
A partir de finales de febrero de 2020 se ha
producido algo que nadie esperaba. España se ha visto afectada por un mal
procedente de muy lejos, un virus originario de China. En marzo, el gobierno se
vio obligado a declarar el Estado de Alarma y decretar el confinamiento
obligatorio de toda la población. Más de 23.000 personas han perdido la vida a
causa del virus y el impacto para la economía española va a ser enorme. “Nos encontramos ante la mayor crisis desde
la Guerra Civil” dijo el presidente Sánchez en un discurso.
Hemos llegado al presente, a tu momento, a vuestro
momento. La Historia a partir de aquí no está escrita y sois vosotros quienes
la escribiréis. No son tiempos fáciles, pero nadie dijo que fuera fácil. Los
ecos del pasado resuenan una y otra vez y nos enfrentamos, además, a nuevos
retos fruto de la globalización y un mundo desigual. Vivimos tiempos convulsos,
de sacrificio y esfuerzo, pero también los hubo en el pasado. Si algo enseña la
Historia es que todo, por terrible que sea, termina, lo que queda son las
lecciones que debemos recordar.
domingo, 2 de mayo de 2021
¿UN SORIANO EN LA EXPEDICIÓN DE MAGALLANES?
En el año 1993, resaca de los fastos por el quinto centenario de la expedición colombina, la revista "Celtiberia", editada por el Centro de Estudios Sorianos, publicó un artículo titulado "Lista documentada de pasajeros sorianos a Indias (1492 - 1599)". En ella, el investigador Emilio F. Ruiz hace una relación de los valientes sorianos que se embarcaron en Sevilla rumbo al Nuevo Mundo en un largo siglo XVI: unos trescientos sesenta y seis en total.
Hace unos días estuve consultando este listado, fundamentado y con referencias a las fuentes primarias, y encontré un nombre que me llamó la atención: Luis de Vendaño. Según la breve nota biográfica que incluye, era natural de Deza (Soria) y embarcó como grumete en la expedición de Magallanes en 1519. Dio la vuelta al mundo porque hizo la primera parte del viaje en la "San Antonio" y, posteriormente, en la "Victoria", nao en la que volvería a España en 1522.
Me extrañó que no hubiese oído ni leído su nombre antes a pesar de que en la ciudad de Soria se han celebrado en los últimos años algunas exposiciones y conferencias sobre la Primera Vuelta al Mundo con motivo del quinientos aniversario del inicio de la expedición en 2019. Nadie nunca mencionó que un soriano fuese uno de los dieciocho marinos que culminaron aquella odisea. ¡Otro gran olvidado de la Historia!
El caso es que decidí contrastar la información de Emilio F. Ruiz con otras investigaciones más recientes. Desde hace algunos años, gran parte de la documentación sobre el viaje de Magallanes y Elcano está disponible en la web "Ruta Elcano", del ingeniero e investigador Tomás Mazón Serrano. En ella se puede consultar el listado completo de los miembros de la tripulación así como su suerte en la travesía.
Al consultar los nombres de los dieciocho afortunados que llegaron a Sanlúcar de Barrameda en 1522 me llevé el primer chasco. Como temía, Luis de Vendaño no se encuentra en la lista lo que implica que aquel hombre, fuese quien fuese, no llegó abordo de la "Victoria" a España. Consultando el listado de tripulantes, tampoco hay ningún Vendaño sino un Avendaño, natural de "Deca" (?), Pontevedra (Galicia). Indudablemente son la misma persona pero el origen es distinto.
¿De dónde procedía Luis de Avendaño? Según la relación de Emilio F. Ruiz, de Deza, un pueblecito de la provincia de Soria, limítrofe con Zaragoza. Según el listado de Tomás Mazón y de otras fuentes que he podido consultar en una rápida búsqueda por internet, procedía de la comarca de Deza, situada en Pontevedra. El apellido no suena muy soriano sino, más bien, gallego, pero quién sabe.
Sabemos que Luis de Avendaño consiguió un puesto en la tripulación de la expedición porque otro marinero, Domingo, natural de Montesinos, fue rechazado por ser portugués. Así que Luis de Avendaño consiguió embarcar como grumete en la "San Antonio". En el registro de inscripción figura el nombre de sus padres, "hijo de Martín de Vendaño y Catalina", así como su lugar de origen, "Deca, que es Galicia".
No sabemos lo que llevó al investigador Emilio F. Ruiz a considerar que nuestro marino era en realidad soriano porque en los propios datos que se tomaron en el momento de la inscripción queda claro que procede de Galicia. En cualquier caso, a veces las informaciones son erróneas y las deducciones de los historiadores... también.
Parece claro, por tanto, que el marino Luis de Avendaño no era, en realidad, de la Deza soriana sino de la Deza pontevedresa, una comarca situada en el corazón de Galicia (escrita "Deça" en gallego). ¿Y cuál fue el destino del grumete?
Según Tomás Mazón, permaneció durante toda la expedición en la nao "San Antonio", lo que contradice también las notas de Emilio F. Ruiz, quien afirma que volvió en la "Victoria". Además, la "San Antonio" corrió una peculiar suerte puesto que desertó de la expedición durante la exploración del hoy llamado Estrecho de Magallanes. Así lo cuenta Antonio de Pigafetta en su crónica del viaje:
"zarpó enseguida y reforzó las velas sin querer esperar al segundo (navío), pues quería adelantarle, porque el piloto tenía la intención de aprovecharse de la oscuridad de la noche para deshacer el camino recorrido y volverse a España por la misma ruta que acabábamos de hacer... La San Antonio por la noche dio la vuelta y se dio a la fuga por el mismo estrecho..."
Así que nuestro hombre no llegó a atravesar siquiera el Estrecho de Magallanes y, mucho menos, dio la vuelta al mundo. Volvió a España abordo de la nao "San Antonio" por el Océano Atlántico mientras el resto de la expedición se internaba en el Pacífico. No sabemos más del destino de aquel hombre, valiente como todos ellos, pero que no era soriano ni dio la vuelta al mundo.
Bibliografía:
Emilio F. Ruiz: "Lista documentada de pasajeros sorianos a Indias (1492 - 1599)" en Celtiberia, nº 85 - 86, Centro de Estudios Sorianos, 1993. Págs. 31 - 70.
Tomás Mazón Serrano: Elcano. Viaje a la Historia. Ed. Encuentro, 2020.
Tomás Mazón Serrano: "Ruta Elcano", web, 2020.
Para saber más:
La historia de Juan Sebastián Elcano: "Primus Circumdedisti me".
jueves, 22 de abril de 2021
VEINTICINCO DATOS SOBRE LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES
Con motivo del quinientos aniversario de la Batalla de Villalar (23 de abril de 1521), vamos a repasar veinticinco datos curiosos de la sublevación de las Comunidades de Castilla (1520 - 1521):
1. La autoproclamación de Carlos de Habsburgo como rey de Castilla en Bruselas (1516) fue ilegal. La reina propietaria de Castilla era, en realidad, su madre Juana de Trastámara, apodada "la Loca". Las Cortes de Valladolid de 1518 acataron la proclamación y el gobierno "conjunto" de madre e hijo.
2. En las Cortes de Valladolid de 1518 ya se le pidió al rey Carlos I, que tenía apenas dieciocho años, que atendiese más a los asuntos de Castilla que a los de sus consejeros flamencos: "Vuestra alteza la debe hacer, pues en verdad nuestro mercenario es...".
3. Carlos de Habsburgo era nieto de los Reyes Católicos y del emperador del Sacro Imperio, Maximiliano I. Había nacido en Gante (Bélgica) y fue educado por su tía Margarita. Cuando llegó a Castilla no sabía hablar castellano, desconocía las costumbres, leyes e instituciones castellanas y apenas tenía consejeros españoles.
4. En 1519 murió el emperador Maximiliano y su nieto Carlos tuvo que acudir a Alemania para ser elegido nuevo emperador del Sacro Imperio. Para obtener financiación para el viaje y la candidatura, convocó las Cortes de Santiago - La Coruña (1519 - 1520).
5. La sublevación de las Comunidades comenzó en Toledo en abril de 1520. Carlos I ya se había salido de Castilla dejando como regente a un extranjero, Adriano de Utrecht. Se consideraba que el rey había abandonado sus funciones y había comprado el trono del imperio con dinero castellano.
6. Dieciocho ciudades castellanas tenían derecho a enviar representantes a Cortes: León, Burgos, Valladolid, Soria, Zamora, Toro, Segovia, Ávila, Salamanca, Guadalajara, Madrid, Toledo, Cuenca, Murcia, Sevilla, Córdoba, Jaén y Granada.
7. La convocatoria a Cortes realizada por Toledo en 1520 fue ilegal porque las Cortes de Castilla debían ser convocadas por el rey. Sólo acudieron representantes de cuatro ciudades: Toledo, Segovia, Salamanca, Zamora y Toro. La Junta se reunió en Ávila, pero los representantes de esta ciudad no acudieron.
8. El incendio de Medina del Campo en el verano de 1520 extendió la sublevación por toda Castilla. Al conocer la noticia se sumaron otras muchas ciudades hasta un total de catorce.
9. Para muchos historiadores, el eje de la sublevación se situó a ambos lados de la Sierra de Guadarrama: Toledo - Segovia - Valladolid. Conforme nos alejamos de este eje, la rebelión tuvo menos fuerza.
10. La rebelión de las Comunidades no afectó apenas a Andalucía y Galicia aunque sí tuvo ecos en Guipúzcoa, León y el reino de Murcia. Además, coincidió con la Revuelta de las Germanías en los reinos de Valencia y Mallorca aunque esta tiene un carácter más antiseñorial.
11. El traslado de la Junta a Tordesillas fue una maniobra estratégica porque allí se encontraba recluida la reina Juana. No obstante, a pesar de las presiones que sufrió para tomar el control del gobierno del reino, Juana siempre se negó a ponerse en contra de su hijo.
12. Los líderes de la revuelta fueron Juan Padilla, regidor de Toledo; Juan Bravo, regidor de Segovia; y Francisco Maldonado, regidor de Salamanca. Juan Padilla estaba casado con María Pacheco, quien era prima de Juan Bravo. También tuvo un papel destacado Antonio de Acuña, obispo de Zamora.
13. En Tordesillas, la Junta modificó su denominación a "Cortes y Junta General del Reino" y comenzó a llamarse "Santa", lo que suponía su aspiración de ser reconocida como autoridad suprema del reino, por encima de los regentes y del propio rey.
14. Carlos I, desde el Sacro Imperio, adoptó algunas medidas para calmar la insurrección, como renunciar a los servicios aprobados por las Cortes de Santiago - La Coruña. Nombró virreyes a dos castellanos: Íñigo Fernández de Velasco y Mendoza (condestable de Castilla) y Fadrique Enríquez de Velasco (almirante de Castilla). Ambos, junto con el regente Adriano de Utrecht, dirigieron los ejércitos imperiales y derrotaron a los comuneros.
15. En la Junta se manifestaron dos tendencias: una más radical, liderada por Toledo, Segovia y Valladolid; y otra más moderada, liderada por Burgos, Soria y Guadalajara. En octubre de 1520, los moderados se retiraron de la Junta.
16. Antes de Villalar hubo algunas batallas relevantes. Por ejemplo, en la Batalla de Tordesillas (diciembre de 1520), los comuneros fueron derrotados y se trasladaron a Valladolid. En febrero de 1521, los comuneros vencieron a las tropas imperiales en la Batalla de Torrelobatón.
17. En algunas ciudades, el pueblo llano, exaltado por la rebelión, comenzó a reclamar un mayor poder en las instituciones de gobierno. Esto inquietó a la oligarquía local de algunas poblaciones, que retiraron su apoyo a las Comunidades temiendo un estallido social que acabase con su posición privilegiada.
18. El obispo Acuña alentó la sublevación campesina en Tierra de Campos (Palencia). Esto provocó que la alta nobleza, que se había mantenido al margen del conflicto, aunase esfuerzos con la Corona para aplastar la rebelión que podía afectar a su poder territorial y social.
19. Los principales sectores sociales que apoyaron al rebelión de las Comunidades fueron las clases medias urbanas (labradores, artesanos), la baja nobleza, la oligarquía urbana en algunas ciudades y el clero. Enseguida se sumó el campesinado y el resto de grupos pecheros.
20. Aunque tradicionalmente se considera la Batalla de Villalar (el 23 de abril de 1521) como el fin de la sublevación, María Pacheco continuó resistiendo en Toledo durante unos meses más, hasta febrero de 1522.
21. Tras la batalla de Villalar, los líderes comuneros fueron ejecutados el día 24 de abril de 1521 por "culpantes en haber seido traidores de la Corona Real de estos reinos...". La sentencia se conserva en el Archivo General de Simancas.
22. Algunos historiadores destacan el carácter revolucionario de la revuelta. Los comuneros aspiraban a situar los intereses del reino por encima de los del rey. Aspiraban a modificar las relaciones rey - reino. Las Cortes debían controlar la acción de gobierno del rey y este debía respetar en todo momento las decisiones de aquellas.
23. Durante los siglos XIX y XX se idealizó la figura de los Comuneros, que fueron vistos como los primeros "liberales" y los primeros "republicanos" españoles. Nada más lejos de la realidad: los comuneros no aspiraron nunca a derribar la Monarquía y, aunque pueda haber alguna similitud, los principios comuneros no son el antecedente del Liberalismo del siglo XIX. De hecho, algunos historiadores, vinculan las Comunidades con la resistencia de la nobleza feudal a perder sus privilegios.
24. El término "Comunidades" hace referencia al "común", a las ciudades. La revuelta fue fundamentalmente urbana y tuvo muchas caras tanto sociales como políticas. Tampoco es sencillo descifrar las causas económicas de la rebelión. Joseph Pérez apunta a la rivalidad entre los exportadores de lana (oligarquía burgalesa) y los artesanos industriales de algunas ciudades (como Segovia y Toledo).
25. Cronológicamente, la revuelta se prolongó durante unos once meses: desde mayo de 1520 a abril de 1521. No obstante, Toledo resistió hasta 1522, año en el que Carlos I regresó a Castilla y dictó un perdón general.
*Aquí se puede consultar el relato de la rebelión: "Cuando Castilla perdió la iniciativa".
lunes, 5 de abril de 2021
CALATAÑAZOR O EL CASTILLO DE LAS ÁGUILAS
jueves, 1 de abril de 2021
BREVE HISTORIA DE LA SEMANA SANTA EN SORIA
Bibliografía:
- Ferrero, J.D.: "La Semana Santa en Soria". Ed.: Soria Impresión / Heraldo de Soria
- Burrieza, J.: "Momentos de Pasión en Castilla y León". Las Guías del Duero. Ed.: El Mundo.









